BUENAS PRÁCTICAS AMBIENTALES

Todos los contenedores destinados a la segregación de residuos se deben encontrar perfectamente identificados mediante la etiqueta correspondiente que incluirá al menos la descripción del residuo contenido o  pictograma correspondiente.

Se buscará, en la medida de lo posible, el reducir, reutilizar y reciclar los residuos generados. Para ello se pueden realizar las siguientes actividades:

    • Reutilizar los envases de productos peligrosos para contener el mismo tipo de productos.
    • Compra de productos en cantidades grandes para evitar los residuos de envases.
    • No emplear envases no contaminados para contener productos peligrosos, ya que de esta manera aumentan las cantidades de residuos peligrosos generados.
    • Concienciar a trabajadores sobre medidas de ahorro de agua, electricidad, papel, combustible y sobre la correcta gestión de residuos mediante charlas informativas.
    • Organizar sesiones informativas dirigidas a todo el personal del establecimiento para que comprenda, apoye y colabore en el cumplimiento de las buenas prácticas ambientales, principalmente en lo que respecta a los cambios de hábitos.
    • No utilizar detergentes en el lavado exterior de los autobuses
    • Utilizar productos de limpieza respetuosos con el medio ambiente, como detergentes sin fosfatos, utilizando dosificadores para no exceder la dosis que el fabricante indica en el propio envase: una dosis superior a la recomendada por el fabricante no  aporta mayor limpieza sino que implica un consumo inútil de detergente, así como un mayor consumo de agua a la hora de aclarar, una mayor carga contaminante del agua residual y un gasto económico innecesario asociado a productos de limpieza.
    • En la oficina Imprimir a dos caras y enviar informes y notas internas por correo electrónico en lugar de hacerlo a través de folios, para reducir el consumo de papel.